Mihcailhuitl o Día de Muertos

Se están acercando unas fechas muy especiales para muchos mexicanos y por eso quiero dedicar el post de este mes a compartirles un poco sobre el Día de Muertos o Mihcailhuitl (en náhuatl), un día que me fascina por su colorido y tradición.

Primero que nada, creo que es importante aclarar que para nosotros no es una época triste, más bien es una época para recordar y honrar a los seres queridos que ya no se encuentran entre nosotros.

La celebración del Día de Muertos es considerada una de las fiestas tradicionales más representativas de la cultura mexicana.

picado

Adentrándonos un poco en la historia, el día de muertos es un ritual de origen prehispánico, pues ya era llevado a cabo por los aztecas para rendir culto a los antepasados fallecidos. Estas festividades duraban un mes completo y eran en honor a la diosa Mictecacíhuatl (dama de la muerte), la cual, años después, José Guadalupe Posada inmortalizaría como la Catrina.

En la actualidad, los días de celebración son el 1 y 2 de noviembre, aunque los preparativos los realizamos durante todo este mes de octubre. Estos días son para nosotros una oportunidad para poder estar con las almas de nuestros difuntos ya que es el momento en el que regresan a casa para convivir con nosotros y nutrirse de la esencia del alimento que les ofrecemos en nuestros altares.

Dentro de estas festividades, la tradición familiar más importante en esta celebración es la construcción del altar, el cual comenzamos a preparar con amor e ilusión semanas antes para la venida de nuestros muertitos mientras convivimos con toda la familia.

altar

Los altares, también conocidos como tlamanalli, en náhuatl, los construimos en las casas o en los panteones y dependiendo de cada región, la idiosincrasia y la cosmovisión de los diferentes Estados de la República Mexicana los hay de 2, 3 y 7 niveles.

Los diferentes niveles del altar representan el mundo material e inmaterial, así como los diferentes niveles que se deben cruzar para llegar al descanso eterno. Así, los altares de dos niveles representan el cielo y la tierra; los de tres niveles representan el cielo, la tierra y el inframundo y los de siete representan los siete niveles que debe atravesar el alma para poder llegar al descanso espiritual.

La tradición del altar de muertos está llena de significados y elementos simbólicos. Primeramente, el altar debe contar con los cuatro elementos de la naturaleza:

  • Agua: un vaso de agua calma la sed del espíritu.
  • Fuego: para iluminarles el camino se enciende una vela por cada difunto y una más por los olvidados.
  • Tierra: se colocan en el altar semillas y frutos como mandarinas, jícamas, cañas de azúcar…
  • Aire: se representa con el papel picado con el que adornamos todo el altar.

Concretamente, el papel picado es uno de los adornos más destacados de la cultura mexicana. Actualmente, cada color tiene un significado, así el naranja representaba el luto para los aztecas, el morado representa el luto en la religión católica, el azul es para los que murieron por causa del agua, el rojo para los guerreros o las mujeres que murieron durante el parto, el verde para los jóvenes, el amarillo para los ancianos, el blanco para los niños y el negro simboliza el Mictlán.

pan de muerto

Complementando a estos cuatro elementos, pero fundamental y punto central del altar, está la fotografía de la persona o personas a las que dedicamos la ofrenda.

Tampoco debe faltar el cempasúchil, la flor con la que cubrimos los altares para guiar a las almas por su color y aroma; el copal, que es la esencia sagrada en las culturas prehispánicas y la sal que es un elemento de purificación.

El pan de muerto, es un pan dulce que para la Iglesia representa el Cuerpo de Cristo. Elaborado de diferentes formas, el pan es uno de los elementos más preciados en el altar.

Tampoco nos debemos olvidar de las calaveritas de azúcar que también se ofrecen en los altares. Su función es tener a la muerte siempre presente en ese paso entre lo terrenal y lo místico. Comenzaron a usarse en sustitución de los cráneos que se usaban en tiempos precolombinos para honrar a los dioses.

altar cerca

Y finalmente, ponemos las comidas y bebidas que les gustaban a nuestros seres queridos para deleitar sus almas cuando lleguen. 

Otro símbolo, íntimamente relacionado con el Día de Muertos, es el Xoloitzcuintle. Esta raza de perro endémica de México, según la mitología, ayuda a cruzar a las almas el río Itzcuintlán para llegar al Reino de Mictlán para finalmente poder descansar o transformarse en colibrí.

El día 2 se recogen las ofrendas y los altares a las 12 del mediodía que es cuando las almas vuelven al mundo de los muertos.

Como nota final y que me enorgullece, decir que esta celebración fue declarada por la UNESCO, en 2003, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Y como dice nuestro querido poeta Mario Benedetti:

Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida

catrina altar


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados